Oct 29 2016

Hay que arroparse hasta donde la manta alcance

Para pedir prestado hay que saber cómo hacerlo, no querrás resolver un problema creando otro.

Por un lado, está la situación financiera desfavorable en la que viven muchas personas, y, por el otro, la poca educación financiera que tiene la mayoría de la población. Los préstamos que realizan quienes no están en la banca formal, sino más bien en lado más tradicionalmente usado -es decir fuera de la banca-, están cobrando auge. Tienen un mercado potencial enorme al que están atendiendo con mucha creatividad y de la mano de la tecnología. Estamos hablando de formas de obtener desde 300 euros en adelante. Y uno pudiera decir, caramba, ¿qué rendimiento puede tener un prestamista al llevar adelante préstamos por una cantidad tan baja?

La respuesta está en la gran demanda que tienen, al traducir altos volúmenes de préstamos de bajas cantidades, estamos hablando de mucho dinero prestado al final del día. A veces estos préstamos se otorgan con intereses semanales, lo que les da a los prestamistas una rentabilidad mucho mayor a la de cualquier banco. ¿Eso es bueno? Desde el punto de vista de quien demanda préstamos bajos y no necesita papeleo para obtenerlos, está bien. Resuelven con eso problemas domésticos de los que no se ocupa la banca formal.

fajos de billetes

Veámoslo así, las personas que demandan dinero, saben que tendrán que pagar más por ese dinero que por el que obtendrían en un banco; pero en el del banco no lo pueden tener y el sistema “informal”, sí. Se trata de satisfacción de necesidades insatisfechas, es muy simple. Para el prestamista, que presta por una semana 300 euros, es genial, si la tasa de morosidad es baja, podrá prestar esos mismos 300 euros 4 veces en el mes, lo que le otorgaría excelentes beneficios.

Entusiasmado por sus utilidades prestará más y sabe que hay mercado para ello. Todos están contentos. Los pequeños demandantes de préstamos tienen sus necesidades satisfechas y los prestamistas obtienen magníficos beneficios por satisfacer esas demandas.

Gracias a este modelo, los solicitantes de préstamos pueden tener acceso a ellos para cubrir sus gastos de reparaciones en el hogar, facturas pendientes, gastos de vacaciones, entre otras operaciones que, por lo general, están orientadas al consumo.

calendario

Para este tipo de préstamos es muy recomendable que evalúes bien el tiempo que te tomarás en pagar, no te mientas a ti mismo, aquí hay que ser muy objetivo. Si pides 300 euros y no puedes pagarlos en una semana, establece según tus ingresos el tiempo justo para hacerlo. De lo contrario esos 300 euros se convertirán en un gran peso en tu espalda al ir sumando los intereses que te cobran por semana, en el caso de que sea semanal el plazo. Debes planificar el periodo en el que pagarás para que sepas cuánto en realidad te costará ese dinero que pediste en calidad de préstamo.

Con frecuencia cuando pedimos un préstamo estamos muy enfocados en el problema que resolveremos y nos olvidamos del problema en el que nos estamos metiendo. Debes pensar en la capacidad que tienes de soportar tu compromiso de pago, después de todo hay una regla que es muy simple de considerar para pedir prestado dinero a un prestamista. No puedes pedir más de lo que puedas pagar y para saber lo que estás en capacidad de pagar debes hacer un presupuesto mensual de gastos.